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Lo personal es político | Reflexiones feministas

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Desiré Huerga Ruiz

Desiré Huerga Ruiz

Lo personal es político. Esta frase resuena en nuestras cabezas como uno de los lemas de los feminismos y de muchas luchas colectivas. El ámbito privado traspasa esa esfera. Lo que sucede en la privacidad es un fiel reflejo de la sociedad que nos ha criado. Y viceversa. Por eso nunca hay que subestimar lo personal, lo subjetivo.

Para mí esta frase es uno de los leitmotiv de mi vida actual. Y no lo aplico únicamente al feminismo. O quizás es que entiendo los feminismos como un conjunto de luchas que no se pueden separar. Lo personal es político, por supuesto, y la forma en la que nombramos los hechos también es un acto político.

Por ejemplo, hablemos de violencia doméstica, violencia de género y violencia machista. Tres formas de denominar a una misma lacra de nuestra sociedad.

Hace varios meses un compañero me hablaba de unas mujeres como supervivientes de violencia doméstica. El término superviviente personalmente no me gusta, pero lo que realmente me causa conflicto son las palabras “violencia doméstica”. Llamarla violencia doméstica hace que lo personal, lo privado, se quede en ese ámbito.

Y no es un hecho aislado, no es doméstico, es político, y como tal hay que nombrarlo. Por lo que las palabras violencia machista reflejan mucho mejor la realidad, la politización de la violencia cómplice del patriarcado.

Pero antes de continuar analizando las implicaciones de esta maravillosa frase, comencemos a contextualizarla en sus orígenes.

UN POCO DE HISTORIA ACERCA DEL NACIMIENTO DE "LO PERSONAL ES POLÍTICO"

La idea de transformar lo privado en público y político era una idea bastante común en varias pensadoras feministas. Podemos observarlo, por ejemplo, con Alejandra Kollontai y su libro “Mujer sexualmente emancipada” o el título “Cuarto propio” de Virginia Woolf.

Pero fue en la década de los 60 del siglo XX que esta frase comenzó a tener más relevancia, en Estados Unidos, gracias al creciente movimiento feminista Women´s Liberation Movement. Se empezó a utilizar como lema a partir de 1965 y en 1969 se publicó el primer artículo titulado precisamente “Lo personal es político”, de la feminista radical Carol Hanish. Este texto comenzó a tener gran relevancia y se distribuía en todas las colectivas feministas de Estados Unidos.

El ambiente social en aquella época estaba encendido. Cada vez más grupos se alzaban en protestas, contra la guerra de Vietnam, reivindicando los derechos de las personas afrodescendientes, contra el consumismo, etc. Por ello, también fue un escenario ideal para que “Lo personal es político” tuviera tan buena acogida entre una población cansada de lo de siempre.

carol hanish womens liberation estados unidos

¿QUÉ SE DECÍA EN ESE ARTÍCULO PARA QUE ADQUIRIERA TANTA RELEVANCIA?

En los 60 en Estados Unidos, los grupos feministas, mayormente conformados por mujeres burguesas y blancas, se reunían para hablar sobre sus problemas. Este hecho causaba burlas entre algunos partidos políticos y personas politizadas. Decían que estos grupos en los que se hablaba del ámbito privado eran una “terapia”, y que carecían de importancia.

Bajo estas circunstancias, Carol Hanish decidió escribir un artículo, el mencionado “Lo personal es político”, en el que explica por qué un problema, en apariencia completamente individual, en realidad es político. Y por ello, mientras más mujeres se concienticen, más mujeres podrán luchar para cambiar la realidad que les es tan poco favorable.

Fue realmente hablando desde la subjetividad, que las feministas tomaron conciencia de que muchas de las prácticas, saberes, estética, sentimientos, relaciones, etc, están completamente bañadas por la sociedad patriarcal.

Y aunque cada mujer es diferente, y es atravesada por diferentes contextos, todas tenían algo en común. En algún momento habían sido discriminadas, excluidas, violentadas, etc, por ser mujeres. Este hecho también se visibilizó a través de las experiencias propias y personales de cada mujer. Y de esta forma, se empezó a politizar.

50 AÑOS DESPUÉS, ¿QUÉ APRENDIZAJES HEMOS ADQUIRIDO A TRAVÉS DE ENTENDER QUE LO PERSONAL ES POLÍTICO?

Aunque 50 años no son muchos en la historia de la humanidad, este último medio siglo ha estado repleto de cambios significativos. El feminismo, y entender que lo personal es político es una buena forma de reflexionar acerca de todos los aprendizajes obtenidos de forma colectiva.

Entender que lo personal es político nos ayuda a visibilizar que la violencia machista es una herramienta del patriarcado para oprimir a las mujeres.

Podemos empatizar con nuestras ancestras. Madres, abuelas, bisabuelas, etc. Todas ellas utilizaron sus propias armas y herramientas para sobrevivir dentro de este sistema patriarcal.

Empezamos a cuestionar nuestras relaciones afectivo-sexuales. La heteronormatividad, la maternidad obligatoria, las estructuras de poder dentro de la pareja, el mito del amor romántico, etc. Todo pasa a ser observado a través de las gafas violeta.

Entender que lo personal es político nos permite darnos cuenta del valor de las vivencias, de las experiencias, de las emociones, de los sentimientos. Valoramos lo que históricamente ha sido calificado como subjetivo y adquiere una dimensión poderosa y política.

Nos damos cuenta de la importancia de la colectividad, de lo común, de las diferencias y las similitudes entre todas las mujeres. Creemos en su valor y le damos importancia a la sororidad.

¿CÓMO APLICAR EL LEMA LO PERSONAL ES POLÍTICO A NUESTRA PROPIA EXISTENCIA?

movimiento feminista feminismo radical

Todas las acciones que realizamos, privadas, públicas, pequeñas o grandes tienen un por qué y unas consecuencias. Cada una de nosotras somos personas únicas, y por lo tanto, lo que para una persona puede resultar habitual, para otra es algo que nunca haría.

Por ejemplo, a la chica A le gusta mucho el pollo frito, y siempre que tiene oportunidad lo come. Pero la chica B es vegana y no concibe el consumo y la alimentación animal para su propio beneficio. Por otro lado, tenemos a la chica C. Ella es muy consciente del impacto medioambiental de la industria cárnica. Por eso ha reducido el consumo de pollo frito y además intenta que este sea ecológico.

¿Para quiénes de estas 3 chicas el consumo de pollo frito es algo político? A primera vista puede parecer que para la chica B, porque es vegana, y para la chica C, porque ha reducido el consumo de carne. 

¿Y qué pasa con la chica A? ¿Para ella el consumo de pollo es político? No podemos dar una opinión, porque no sabemos los análisis que ella ha hecho, ni su propio contexto. Puede que haya analizado la situación y para ella comer pollo está bien. Puede que su principal lucha sea el antirracismo, o puede que no tenga tiempo para estar pensando en esto, porque trabaja 15 horas para que ella y sus hijos e hijas coman.

Con este ejemplo lo que quiero decir es que no debemos juzgar a las compañeras, porque según el feministómetro — que no existe — son menos feministas o porque su teorización de lo personal es político es diferente a la nuestra. Y de igual forma, tampoco debemos ser críticas y duras con nosotras mismas

Somos humanas, no perfectas — que eso además sería muy aburrido —.

Para mí, todo es político. El trabajo que realizas, donde vives, lo que escribes, lo que consumes, a quién consumes, las amistades, las relaciones, etc. Pero hay que ser realistas, y la mayoría de mujeres no tienen el privilegio de elegir su trabajo, su alimentación, etc. Aprendamos a no juzgar a la dé al lado.

Porque sí, lo personal es político, pero tanto lo personal como lo político es diferente dependiendo de la trinchera que tenemos que habitar en cada circunstancia vital.

FUENTES Y RECURSOS UTILIZADOS

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